Servicio de prevención de riesgos laborales    
 NORMATIVA DE SEGURIDAD  -   Normas generales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Índice

1.Normas generales de Seguridad en los laboratorios expuestos a riesgo químico, físico y biológico

     1.1. Medios de protección individuales y colectivos

          1.1.1. Medios de protección individuales.

          1.1.2. Medios de protección colectivos.

    1.2. Riesgos en los laboratorios de docencia e investigación

          1.2.1. Incendio

          1.2.2. Explosión

          1.2.3. Proyección de sustancias químicas o biológicas a los ojos u otra parte del cuerpo

          1.2.4. Ingestión

          1.2.5. Absorción a través de la piel

          1.2.6. Inyección subcutánea y cortes

          1.2.7. Inhalación

          1.2.8. Quemaduras por contacto

          1.2.9. Riesgo eléctrico.

          1.2.10. Tratamiento de derrames

          1.2.11. Riesgo en la manipulación de gases en el laboratorio

          1.2.12. Inundación

2. Control de contaminantes y residuos químicos generados en laboratorios de docencia e investigación

     2.1. Sustancias y preparados químicos peligrosos

     2.2. Residuos químicos tóxicos y peligrosos: clasificación y gestión

          2.2.1. Envasado y etiquetado de residuos tóxicos

          2.2.2. Tratamiento de residuos reactivos

          2.2.3. Control de contaminantes químicos

                   2.2.3.1. Áreas específicas de trabajo

                   2.2.3.2. Sustitución de disolventes y otros productos

                   2.2.3.3. Control de almacenes de productos químicos

 3. Control de contaminantes y residuos biológicos

    3.1. Trabajo con agentes contaminantes biológicos

    3.2. Residuos Biológicos

          3.2.1. Residuos biosanitarios asimilables a urbanos (A)

          3.2.2. Residuos biosanitarios especiales (B)

          3.2.3. Residuos sólidos procedentes de cultivos microbiológicos no patógenos (C)

          3.2.4. Residuos biológicos líquidos (D)

          3.2.5. Animales muertos no inoculados ni marcados radiactivamente (E)

   3.3. Recogida y eliminación de residuos biológicos

4. Control de contaminantes y residuos  radiactivos

 

ANEXO I: INVENTARIO DE RECOGIDA DE RESIDUOS TÓXICOS Y PELIGROSOS

ANEXO II: INVENTARIO DE RECOGIDA DE RESIDUOS BIOPELIGROSOS      

 

 

1. Normas generales de Seguridad en los laboratorios expuestos a riesgo químico, físico y biológico. P
 

.    El SPRL garantizará la formación del profesorado, investigadores y PAS en materia de seguridad e higiene mediante los cursos teóricos y prácticos adecuados. Asimismo, el SPRL instruirá en materia de seguridad a los nuevos investigadores pre- y postdoctorales que se incorporen a los grupos de trabajo.                        

.      El SPRL realizará inspecciones periódicas de los laboratorios docentes y de investigación y de los almacenes donde existan riesgos de esta naturaleza. Los informes que resulten de estas inspecciones se comunicarán al Decano de la Facultad o Director de Centro, al CSS y al Vicerrectorado de Campus y Calidad Ambiental. Además, cada Director de Departamento recibirá un informe, con las recomendaciones pertinentes en materia de Seguridad e Higiene.

·      La comunicación entre el SPRL y los Departamentos se realizará a través de los Coordinadores de Seguridad. Estos Coordinadores convocarán reuniones periódicas (al menos una reunión anual) con los Coordinadores de los laboratorios docentes y Jefes de investigación, profesores e investigadores para evaluar la seguridad de los laboratorios del Departamento. El informe resultante se enviará al SPRL.

·      Cualquier incidente o accidente (derrames de productos tóxicos, incendios, escapes de gases, etc.) será notificado al SPRL indicando los medios de seguridad utilizados. Esta notificación se realizará mediante los partes de accidentes elaborados por el SPRL (normativa de Seguridad, Parte I, Anexo). En el caso de que se produzcan daños a personas, por pequeños que sean, se notificará el accidente al Servicio Médico de la UAM, aunque el daño no hubiera requerido su intervención o se hubiera hecho uso de un Centro Médico distinto.

·      El SPRL elaborará una relación de incidentes y accidentes que se comunicará al CSS.

 

1.1. Medios de protección individuales y colectivos.P

1.1.1. Medios de protección individuales.

Los estudiantes deberán acudir al laboratorio de prácticas provistos de los medios de protección individuales que juzguen necesarios los Coordinadores de laboratorios docentes. En el caso de laboratorios en los que se manipulen productos químicos estos medios incluirán bata, gafas de seguridad, y guantes de látex. Los Coordinadores de laboratorios docentes deben recordar al profesorado la necesidad de exigir el cumplimiento de esta norma. Las gafas de seguridad homologadas deberán proteger contra proyecciones de ácidos, bases y partículas de vidrio, como mínimo.

Los Coordinadores docentes y Jefes de laboratorios de investigación deberán adquirir otros medios personales de protección tales como guantes de protección específica (para ácidos y bases concentrados, para trabajo con muestras a temperaturas extremas, para protección contra mordeduras de animales de laboratorio, etc.), máscaras antigases, pipeteadores, encendedores piezoeléctricos y cualquier otro elemento de protección que se considere necesario.

 

1.1.2. Medios de protección colectivos. P

Los laboratorios, en función de su peligrosidad, el uso que se haga de productos químicos, su carga de fuego, etc., deberán disponer de vitrinas extractoras de gases, duchas de seguridad, lavaojos, extintores, mantas ignífugas, puertas resistentes al fuego y botiquín. Asimismo, deberán contar con iluminación de emergencia, megafonía y pulsadores de emergencia. Además de extintores, deberán existir próximas a los laboratorios bocas de incendio equipadas con manguera (BIEs).

También es obligatoria la iluminación de emergencia en las aulas que se hallen en la proximidad a laboratorios de docencia e investigación.

 

1.2. Riesgos en los laboratorios de docencia e investigación   P

1 El siguiente conjunto de normas y recomendaciones intenta evitar el accidente en el laboratorio y la acción nociva de las sustancias químicas 2 y de los agentes biológicos sobre el organismo.

·        En todos los laboratorios donde exista riesgo químico, físico y biológico se mantendrá una copia de esta Normativa de Seguridad en lugar accesible.

·        Como norma general, los Coordinadores de los laboratorios docentes organizarán las prácticas de forma que durante la realización de los experimentos por parte de los estudiantes se halle presente en todo momento, al menos, un profesor o investigador.

·        Se evitará trabajar solo en laboratorios de investigación. En el caso de que resulte imprescindible, el investigador deberá asegurar que exista comunicación con otros investigadores en laboratorios próximos o con Conserjería.

·        En los laboratorios de docencia e investigación se asegurará que la última persona en abandonar o cerrar el laboratorio revise el estado de las llaves de gases y salidas de agua asegurándose además de que no queden operaciones no atendidas (destilaciones, reacciones, etc.) peligrosas.

 

1.2.1. Incendio. P

·      Los Coordinadores de los laboratorios docentes y/o profesores encargados de las prácticas informarán a los alumnos de la situación de los extintores, bocas de incendio equipadas con manguera, pulsadores de emergencia, mantas ignífugas, duchas y lavaojos existentes en el laboratorio al comienzo de cada turno de prácticas.

·      Los Jefes de laboratorios de investigación informarán a los nuevos miembros del grupo de trabajo de la situación de los medios de protección colectivos existentes en el laboratorio. Los Jefes de Laboratorio remitirán a este nuevo personal al SPRL donde se les facilitará una copia de esta Normativa de Seguridad.

·      Sólo se autoriza el almacenamiento en el laboratorio de un máximo de 50 L de disolventes inflamables[3] en botellas de vidrio de tamaño igual o inferior a 2 L. Los envases de tamaño superior deben almacenarse en armarios ignífugos, almacenes o en los búnkeres exteriores del Campus. En cualquier caso, las cantidades máximas de disolventes inflamables en cada laboratorio (incluyendo los contenidos en armarios ignífugos y almacenes anejos) será de 350 L.[4]

·      Está prohibido tener disolventes inflamables en recipientes abiertos fuera de vitrinas extractoras.

·      Se tratará de evitar la destilación de disolventes inflamables en el laboratorio. Las operaciones de destilación sólo se podrán realizar en una vitrina extractora con un máximo de 10 L de disolventes inflamables totales por vitrina. La destilación no debe realizarse jamás si se está solo en el laboratorio.

·      Está prohibido fumar en todos los laboratorios.[5]

·      Las puertas resistentes al fuego y las ventanas del laboratorio estarán cerradas cuando se estén realizando operaciones que supongan el más mínimo riesgo de incendio (destilaciones, reacciones químicas, trasvase de disolventes, destrucción de residuos, etc.). Las ventanas deben quedar cerradas al abandonar el laboratorio.

·      Está prohibido dejar operaciones no atendidas tales como destilaciones y reacciones que supongan riesgo de incendio. Sólo se permite realizar experimentos no atendidos que supongan riesgo de incendio en horario nocturno o durante fines de semana si se hallan convenientemente asegurados y separados de materiales inflamables, en vitrinas extractoras en funcionamiento. Los responsables de estos experimentos notificarán a Conserjería del Centro su localización en los laboratorios en partes elaborados por el SPRL para su inspección periódica por los vigilantes.

·      Está prohibido la realización de operaciones distintas a las de almacenamiento dentro de los almacenes de productos químicos anejos a los laboratorios. Entre las funciones que se prohiben dentro de los almacenes destaca por su peligrosidad la destrucción de metales alcalinos (litio, sodio o potasio) u otros compuestos reactivos o el lavado del material de vidrio con mezclas fuertemente ácidas u oxidantes.

 

1.2.2. Explosión.P

·      Está prohibido utilizar sustancias explosivas en laboratorios docentes.

·      Todas las operaciones en las que exista riesgo de explosión (p. ej. trabajo con peróxidos, azidas, sales de diazonio, diazometano, percloratos y ciertos oxidantes) se realizarán con protección adecuada para las personas (en vitrina con pantalla protectora) y a la menor escala posible. Los responsables del experimento informarán a los demás miembros del laboratorio del riesgo antes de comenzar a trabajar con el producto potencialmente explosivo.

·      Es necesario reponer inmediatamente cualquier unidad de vidrio rota o que haya sufrido un golpe fuerte (aunque no se aprecie rotura o grieta a simple vista).

·      Debe prestarse especial atención a las operaciones realizadas a presiones inferiores a la atmosférica (“a vacío”) o a altas presiones.[6] Se recomienda realizar estas operaciones en vitrina.

 

1.2.3. Proyección de sustancias químicas o biológicas a los ojos u otra parte del cuerpo.P

 

En el caso de laboratorios que no manipulan productos químicos, deberá tenerse en cuenta, antes de eliminar la exigencia del uso de gafas de seguridad, que la protección ocular será necesaria siempre que se puedan producir proyecciones a los ojos. Así, p. ej., el trabajo con vidrio, polvo o virutas, que puedan eventualmente ser proyectados, líquidos inocuos pero calientes o a temperaturas criogénicas (p. ej. nitrógeno líquido), etc., exigirá igualmente el uso de gafas de seguridad. El trabajo con láseres requiere también del uso de gafas homologadas especiales.

·      Utilizar gafas de seguridad homologadas en todo momento en los laboratorios en los que se manipulen o almacenen productos químicos, aunque se usen gafas graduadas. Las gafas homologadas deben proteger también lateralmente a los ojos.

Los usuarios de lentes de contacto no sólo no están protegidos contra proyecciones, sino que son particularmente vulnerables a ellas si no llevan además gafas de seguridad homologadas dado que la presencia de la lente de contacto dificulta el lavado del ojo necesario tras una proyección.

·      Deben seguirse las normas de calentamiento al fuego de muestras de trabajo en tubos de ensayo, vasos, etc. que explique el profesor para evitar proyecciones sobre uno mismo o sobre otras personas.

·      Es conveniente utilizar bata cerrada en el laboratorio en todo momento.

·      Es conveniente trasvasar, siempre que sea posible, cantidades pequeñas de líquidos cuando éstos son peligrosos. En caso contrario, el trasvase deberá hacerse en una zona específica para ello.

·      Efectuar los trasvases de sustancias inflamables lejos de focos de calor.

·      Evitar que ocurran vertidos empleando para el trasvase de líquidos embudos, dosificadores, sifones, etc.

·      No verter nunca agua sobre ácidos concentrados. Verter siempre el ácido, en pequeñas cantidades, sobre el agua agitando constantemente asegurando refrigeración exterior suficiente. Las mezclas de ácido nítrico con muchas sustancias son potencialmente explosivas.

1.2.4. Ingestión. P

·      Está prohibido comer o beber alimentos en el laboratorio.

·      No probar jamás un compuesto químico tóxico o de propiedades desconocidas. No pipetear nunca con la boca. Se deben de utilizar siempre pipeteadores manuales.

En caso de intoxicación accidental por ingestión avisar inmediatamente al Servicio Médico de la UAM, Instituto de Toxicología (ver Anexo III con los teléfonos de emergencia más importantes) y/o trasladar al intoxicado al Hospital más próximo. En este caso es conveniente aportar la información contenida en la Ficha de Seguridad del producto tóxico (ver ref. 2, sección  1.2.).

·      No deben tocarse los ojos, el pelo o la cara con las manos sin haberlas lavado inmediatamente antes. Es obligatorio lavarse las manos antes de abandonar el laboratorio.

 

1.2.5. Absorción a través de la piel. P

·      Se aconseja no tocar ningún compuesto químico con las manos. Es conveniente utilizar espátula para trasvasar sólidos.

·      Utilizar guantes de látex cuando se manipulan productos tóxicos y/o peligrosos excepto cuando se tenga encendida la llama del mechero. Muchos disolventes disuelven la grasa de la piel, otros compuestos producen picores, irritación, alergias, etc. Utilizar guantes más impermeables (p. ej. de neopreno) al manipular ácidos, bases concentrados, o productos químicos muy tóxicos (p. ej. derivados de mercurio, arsénico y selenio).

·      La bata sirve para protegerse del contacto accidental con contaminantes químicos o biológicos por lo que su uso debe quedar restringido a los laboratorios. Está prohibido entrar con bata de laboratorio en las cafeterías, restaurantes y bibliotecas de la Universidad.

 

1.2.6. Inyección subcutánea y cortes. P

·      Mantener el material de vidrio limpio, con cantos pulidos y en buen estado. Reponer inmediatamente cualquier unidad rota o que haya sufrido un golpe fuerte (aunque no se aprecie rotura o grieta a simple vista).

·      No forzar directamente la separación de tapas, vasos o recipientes de vidrio que hayan quedado obturados unos dentro de otros. Consultar al profesor el procedimiento correcto y seguro.

·      No se deben abandonar agujas hipodérmicas y objetos punzantes y cortantes contaminados sobre las mesas del laboratorio. Éstos deben eliminarse en recipientes especiales (recipientes amarillos) rígidos que mantienen el contenido inaccesible.

 

1.2.7. Inhalación. P

·      No se debe oler directamente ningún producto químico a menos que los profesores lo indiquen expresamente. La inhalación de disoluciones de algunas sustancias tóxicas a temperatura de ebullición es también peligrosa.

·      La manipulación de productos tóxicos y/o peligrosos se realizará siempre en vitrina con el sistema de extracción en funcionamiento. Se asegurará que la ventana de la vitrina se halle lo más baja posible para aumentar la eficacia de la extracción y minimizar el riesgo de inhalación, incendio y explosión.

En caso de intoxicación accidental por inhalación proceder como se indica en el apartado 1.2.4. (intoxicación accidental por ingestión).

·      Los recipientes de productos químicos deben quedar cerrados después de utilizarlos. Muchos de ellos tienen una presión de vapor elevada (ácido clorhídrico, amoníaco, etc.) y liberan gran cantidad de vapores nocivos o que, cuando menos, contribuyen a enrarecer el aire que se respira en el laboratorio.

·      Los recipientes de ácidos y bases concentrados o de productos nocivos o muy tóxicos y a la vez volátiles que planteen un riesgo notable de intoxicación por inhalación estarán colocados dentro de las vitrinas extractoras de gases con el sistema de extracción en funcionamiento.

·      Las vitrinas extractoras que contengan productos químicos permanecerán con el sistema de extracción en funcionamiento cuando el laboratorio se halle ocupado.

 

1.2.8. Quemaduras por contacto. P

·      Se recomienda utilizar encendedores piezoeléctricos largos para el encendido de mecheros; nunca se deben emplear cerillas ni encendedores de bolsillo.

·      Se recomienda comprobar el enfriamiento de los materiales (particularmente del vidrio) antes de aplicar directamente las manos para cogerlos. Utilizar pinzas para sujetar tubos de ensayo durante su calentamiento en el mechero.

·      Utilizar guantes de fibra térmica artificial (no de amianto) para manipular recipientes en estufas, hornos, etc.

 

1.2.9. Riesgo eléctrico.P

·      No usar enchufes o clavijas en malas condiciones. No utilizar aparatos con los cables en mal estado.

·      No derramar líquidos sobre los enchufes.

·      Evitar el uso de prolongadores de enchufes.

·      Si alguna persona queda atrapada en un circuito eléctrico, no intentar liberarla sin  previamente cortar la corriente. En caso de que no fuera posible cortar la corriente, se deberá tratar de liberarla protegiéndose debidamente, p. ej. utilizando un palo, silla o cualquier otro objeto de material aislante (madera, plástico) que se encuentre seco. El riesgo será menor si se le coge por la ropa en vez de cogerle por la mano, cara o cualquier parte descubierta del cuerpo. Es especialmente peligroso cogerla por las axilas por estar húmedas.

 

1.2.10. Tratamiento de derrames. P

·      Deben limpiarse inmediatamente los derrames intentando neutralizar la actividad de la sustancia derramada. Para ello, deben seguirse las instrucciones específicas para cada producto empleando absorbentes específicos.

·      El mercurio es un metal muy tóxico con una apreciable presión de vapor. Si accidentalmente se produce un derrame de mercurio, no deberá tocarse y deberá procederse a su recogida inmediatamente con el absorbente específico.

 

1.2.11. Riesgo en la manipulación de gases en el laboratorio. P

En todos los laboratorios en los que se usen gases se asegurará que la última persona en abandonar el laboratorio revise el estado de las válvulas de corte de los gases existentes.

En los edificios de la Facultad de Ciencias existen varias centrales de gases que cumplen con las exigencias de la legislación vigente de almacenamiento de botellas y botellones de gases comprimidos, licuados y disueltos a presión[7] y contienen botellas de gases tales como hidrógeno (H2), acetileno (C2H2) y protóxido de nitrógeno (N2O). Las normas de utilización para botellas y botellones de gases comprimidos, licuados y disueltos a presión vienen especificadas en la legislación citada,7 siendo algunas de las más relevantes las que se citan a continuación:

·      Las botellas deben ser manejadas sólo por personas experimentadas y previamente informadas, debiendo existir en los lugares de utilización las instrucciones oportunas.

·      Se evitará el arrastre, deslizamiento o rodadura de las botellas en posición horizontal. Es más seguro moverlas, incluso para cortas distancias, empleando carretillas adecuadas. Si no se dispone de dichas carretillas, el traslado debe efectuarse rodando las botellas, en posición vertical, sobre su base o peana, siempre con la válvula cerrada y la caperuza debidamente fijada, aunque las botellas estén vacías.

·      Las botellas deben almacenarse alejadas de fuentes de calor (p. ej. una ventana donde incida el sol), en posición vertical y estar fijadas por medio de una abrazadera, cadena o similar, para evitar su caída. No debe olvidarse que una botella, al caer, puede ocasionar un accidente, ya que si la llave golpease sobre una superficie dura podría romperse, saliendo válvula y botella despedidas a gran velocidad.

·      El usuario es responsable del manejo de las botellas y del buen estado y mantenimiento de los accesorios necesarios para su utilización, así como del correcto empleo del gas que contienen.

·      Se prohibe terminantemente desmontar las válvulas, dado el peligro que ello implica. Si la botella tiene una fuga y ésta no puede evitarse apretando simplemente el volante de la válvula, se cerrará esta y se sacará al exterior señalizándola, avisando al SPRL y al suministrador de la botella.

·      Si el contenido de una botella no está identificado, deberá devolverse a su proveedor sin utilizarla.

·      Las botellas no se situarán, para su uso, en lugares donde no exista una ventilación adecuada. En el recinto de consumo sólo estarán las botellas en uso y las de reserva.

·      La válvula de la botella se abrirá siempre lentamente. La salida de la misma se colocará en sentido contrario a la posición del operador y nunca en dirección a otras personas. Se emplearán únicamente las herramientas aconsejadas por el proveedor y se evitará la salida de caudales de la botella superiores a los prescritos por el proveedor.

·      No engrasar jamás la válvula. El aceite y las grasas, al combinarse con ciertos gases (O2, N2O, etc.) pueden producir fuertes explosiones.

·      Las botellas no se conectarán nunca a un circuito eléctrico y se mantendrán alejadas de cualquier fuente de calor.

·      Está prohibido fumar durante la manipulación y uso de botellas de gases inflamables y comburentes; a este efecto, se dispondrá de una señalización apropiada.

·      Se notificará al SPRL la adquisición de botellas de nuevos gases tóxicos (p. ej. monóxido de carbono) o inflamables y su situación prevista en el laboratorio.

 

1.2.12. Inundación. P

·      Se asegurará que la última persona en abandonar el laboratorio cierre todas las válvulas de corte de la instalación de agua.

·      Para minimizar el riesgo de inundación se evitará dejar sistemas de refrigeración por agua abiertos durante la noche y fines de semana. En el caso que resulte imprescindible, se informará a Conserjería en partes elaborados por el SPRL de la localización del sistema refrigerante para su inspección periódica por los Vigilantes.

 

2. Control de contaminantes y residuos químicos generados en laboratorios de docencia e investigación. P

 2.1. Sustancias y preparados químicos peligrosos.  P

 Muchos de los productos que se utilizan o se producen en los experimentos son sustancias o preparados peligrosos. Se define como sustancia peligrosa aquélla que puede presentar una o varias de las características siguientes:

·        Provocar incendios y/o explosiones.

·        Ser peligrosa para la salud.

·        Ser corrosiva o irritante.

·        Ser peligrosa para el medio ambiente.

Las sustancias peligrosas se clasifican en: explosivas, comburentes, extremadamente inflamables, fácilmente inflamables, inflamables, muy tóxicas, tóxicas, nocivas, corrosivas, irritantes, sensibilizantes, peligrosas para el medio ambiente, carcinogénicas, tóxicas para la reproducción y mutagénicas.

Un preparado peligroso es toda mezcla o solución que esté compuesta de dos o más sustancias químicas, siendo al menos una de éstas una sustancia química peligrosa de las citadas anteriormente.

Las sustancias y los preparados peligrosos deben venir identificados por el fabricante en los envases en que los comercializa mediante una etiqueta. En esta etiqueta aparece el nombre del producto, el nombre del fabricante, un pictograma y el tipo de sustancia peligrosa de que se trata, el nombre del fabricante, unas frases definiendo los riesgos específicos de la sustancia y otras con consejos de prudencia.

A continuación se muestra un ejemplo de etiqueta química:

NOMBRE Y DIRECCIÓN DELFABRICANTE, O DEL DISTRIBUIDOR, O DEL IMPORTADOR

TOLUENO

Muy Inflamable

Nocivo por inhalación.

Manténgase apartado de toda fuente de ignición. No fumar.

Evítese el contacto con los ojos

No echar los residuos al alcantarillado

Evítese la acumulación de cargas electrostáticas

 

Además, el fabricante tiene obligación de entregar la ficha de seguridad de cada producto entregado si se le solicita.

 

2.2. Residuos químicos tóxicos y peligrosos: clasificación y gestión. P

Durante los procesos que sufren en los laboratorios, estas sustancias peligrosas se transforman en residuos tóxicos y peligrosos, definidos[8] como “los materiales sólidos, pastosos, líquidos, así como los gaseosos contenidos en recipientes que, siendo el resultado de un proceso de producción, transformación, utilización o consumo, su productor destine al abandono y contengan en su composición alguna de las sustancias y materias que figuran en el anexo de la presente Ley en cantidades o concentraciones tales que representen un riesgo para la salud humana, recursos naturales y medio ambiente”.

 El SPRL ha clasificado 9 los residuos que se generan en los laboratorios de docencia e investigación de la UAM en los grupos siguientes:

·        Grupo I: Disolventes orgánicos halogenados.

·        Grupo II: Disolventes orgánicos no halogenados.

·        Grupo III: Disoluciones ácidas de metales no incluidos en el grupo VIII.

·        Grupo IV: Disoluciones básicas de metales no incluidos en el grupo VIII.

·        Grupo V: Aceites usados.

·        Grupo VI: Vidrio contaminado.

·        Grupo VII: Basura contaminada con productos químicos(no vidrio contaminado).

·         Grupo VIII: Tóxicos especiales: Disoluciones o sólidos metálicos u otros compuestos de especial toxicidad. Este grupo se divide en subgrupos de residuos que se recogerán separadamente: VIII-A: Arsénico y sus compuestos. VIII-B: Antimonio y sus compuestos. VIII-C: Berilio y sus compuestos. VIII-D: Cadmio y sus compuestos. VIII-E: Cromo y sus compuestos. VIII-F: Cobre y sus compuestos. VIII-G: Derivados orgánicos de Estaño. VIII-H: Mercurio y sus compuestos. VIII-I: Plomo y sus compuestos. VIII-J: Selenio y sus compuestos. VIII-K: Talio y sus compuestos. VIII-L: Teluro y sus compuestos.

Otros residuos tóxicos especiales que se producen en pequeñas cantidades se recogerán igualmente separadamente clasificándose dentro del grupo VIII.

La Oficina Ecocampus se encargará de organizar la recogida de otros residuos asimilables a urbanos y residuos reciclables (papel y vidrio no contaminado, pilas, tóner de impresoras, etc.).

 

2.2.1. Envasado y etiquetado de residuos tóxicos.  P

 Los recipientes para la recogida de los residuos de los grupos I-VII serán suministrados por el SPRL. Los residuos clasificados como grupo VIII generados en pequeñas cantidades serán envasados en recipientes de vidrio o plástico reciclados por el propio laboratorio.

Los residuos inflamables (especialmente los del grupo II) se almacenarán hasta su recogida en lugar seguro del laboratorio o taller (preferentemente en armarios ignífugos).

Todos los recipientes se etiquetarán utilizando las etiquetas suministradas por el SPRL.

Los residuos generados en los laboratorios serán descritos por el personal perteneciente a éstos en unos partes diseñados por el SPRL (Anexo I). Los datos que hay que rellenar son: descripción de cada producto, cantidad generada (volumen en el caso de líquidos y peso en el caso de sólidos), grupo al que pertenece según la clasificación anterior, Departamento, Módulo (o Peine), Laboratorio, fecha de entrega y nombre del Coordinador de Seguridad o persona autorizada.

Estos partes serán entregados al personal encargado de la recogida de residuos tóxicos y peligrosos, cuya función es almacenarlos en los almacenes de residuos (búnkeres) que la Universidad ha construido. El contenido de estos inventarios de residuos será introducido en la base de datos del SPRL.

La eliminación de estos residuos es realizada a través de una empresa gestora autorizada por la Comunidad de Madrid.

 

2.2.2. Tratamiento de residuos reactivos. P

 Los residuos reactivos deberán ser desactivados en el laboratorio antes de ser recogidos como residuos tóxicos y peligrosos. Así, los reactivos fácilmente hidrolizables (cloruros y anhídridos de ácidos carboxílicos, isocianatos, etc.), los ácidos concentrados (ác. sulfúrico, ác. nitrico, tetracloruro de titanio, etc.) deberán ser previamente hidrolizados (o diluidos) por adición sobre cantidad suficiente de agua-hielo.

Los reactivos muy oxidantes (especialmente los potencialmente explosivos como peróxidos e hidroperóxidos) deberán reducirse por tratamiento con los reductores adecuados.

Los metales alcalinos no podrán ser recogidos como residuos dado el alto riesgo de incendio y explosión que plantean. Para eliminarlos es necesario tratarlos previamente, de acuerdo con las siguientes instrucciones:

i) Sodio y Litio:

Añadir cuidadosamente el sodio o litio (cortado en pequeñas piezas mientras está mojado con un hidrocarburo) sobre etanol frío, de manera que la reacción no sea violenta pero tampoco se detenga (toma apariencia viscosa). Cuando todo el metal haya sido añadido, agitar la mezcla hasta que la reacción se pare. Comprobar que todo el metal ha reaccionado tomando una pequeña cantidad y añadiéndola sobre agua en un Erlenmeyer. Cuando se ha comprobado que todo el metal ha reaccionado, diluir la mezcla con agua, neutralizar con H2SO4 o HCl 6 N y verterla al desagüe con exceso de agua.

ii) Potasio:

Es el más peligroso de los metales alcalinos. Añadir potasio a alcohol tert-butílico o tert-amílico de la misma forma que se hacía con el etanol en el caso anterior. Cualquiera que sea el alcohol utilizado, es importante que sea anhidro. Cuando todo el metal haya sido añadido, agitar la mezcla hasta que la reacción se pare. Comprobar que todo el metal ha reaccionado tomando una pequeña cantidad y añadiéndola sobre agua en un Erlenmeyer. Cuando se ha comprobado que todo el metal ha reaccionado, diluir la mezcla con agua, neutralizar con H2SO4 o HCl 6 N y verterla al desagüe con exceso de agua.

Estos procedimientos presentan un peligro elevado de incendio, por lo que se tomarán las debidas precauciones (trabajo en vitrina, gafas de seguridad, inexistencia de materiales inflamables en las proximidades, etc.). Procedimientos análogos deben seguirse al destruir residuos de hidruros metálicos (NaH, KH, LiAlH4, etc.) o derivados organometálicos reacticos (BuLi, Me3Al, etc.) así como otros reactivos pirofóricos. Estas operaciones sólo se realizarán por personas experimentadas o bajo la supervisión de un profesor. En ningún caso se realizarán si se está solo en el laboratorio.

 

2.2.3. Control de contaminantes químicos. P

El control de la producción de contaminantes aparece como una práctica preventiva que puede reducir notablemente el nivel de riesgos en los laboratorios docentes.

2.2.3.1. Áreas específicas de trabajo P

Es necesario que los Coordinadores de Laboratorios docentes y los Jefes de laboratorios de investigación organicen el laboratorio de forma que sea posible realizar las prácticas y manipulaciones más peligrosas (como el trasvase de líquidos inflamables o tóxicos volátiles, la realización de experimentos que conllevan la producción de gases tóxicos o inflamables, etc.) en zonas específicas, bien señalizadas y adecuadamente equipadas (en vitrina, en zonas alejadas de fuentes de calor, etc.).

2.2.3.2. Sustitución de disolventes y otros productos

Una forma eficaz de reducir la producción de contaminantes es la sustitución de  los productos químicos de marcada acción biológica por otros de menos toxicidad, siempre que sea posible. Este caso se plantea con frecuencia en las extracciones. En la siguiente tabla se recoge una serie de posibles sustituciones.

P. ej.s de sustitución de productos.

Producto

Sustituto

Benceno10

Ciclohexano, Tolueno

Cloroformo,10 Tetracloruro de carbono,10 Percloroetileno, Tricloroetileno

Diclorometano

1,4-Dioxano

Tetrahidrofurano

n-Hexano, n-Pentano

n-Heptano

Acetonitrilo

Acetona

N,N-Dimetilformamida

N-Metilpirrolidona

Etilenglicol

Propilenglicol

Metanol

Etanol

 

Precisamente es en la utilización de los disolventes orgánicos donde se ofrecen las mejores posibilidades para la sustitución, buscando aquéllos de menor toxicidad,[10] mayor punto de ebullición, menor inflamabilidad, etc.

Por otra parte, y con respecto a los materiales, los casos más señalados para la sustitución son el amianto (material muy empleado en rejillas, guantes, cordones, etc.) y el mercurio. Es necesario sustituir el amianto por fibras artificiales comercializadas, cuyas propiedades aislantes son equivalentes. Asimismo, es conveniente sustituir (particularmente en futuras compras) los termómetros de mercurio por los de alcohol a fin de evitar los frecuentes derrames de mercurio como consecuencia de roturas de termómetros.

2.2.3.3. Control de almacenes de productos químicos P

Los Coordinadores de Laboratorios docentes y los laboratorios de investigación que utilicen productos químicos deberán llevar control periódico de la existencia en los almacenes. En particular, es necesario disponer de un listado de productos almacenados, sus cantidades y gasto de los mismos, que se actualice con cierta frecuencia (cada cuatro meses, como mínimo). Este listado estará a disposición de cualquier estudio o inspección que pudiera ordenarse desde el Departamento o el SPRL.

A continuación se describen tres líneas de actuación básicas para alcanzar un almacenamiento adecuado y seguro:

 
Reducción al mínimo de existencias

Esta medida de seguridad sugiere la conveniencia de realizar varios pedidos o solicitar al proveedor el suministro de un pedido mayor por etapas. Este tipo de acciones es particularmente necesario en el caso de sustancias inflamables y peroxidables (éteres), cuya cantidad almacenada debe ser limitada.

Separación

La primera actuación en el almacenamiento, una vez reducida al máximo las existencias, es la separación entre familias de sustancias incompatibles. En este sentido es necesario recordar que un almacén de productos químicos nunca debe organizarse simplemente por orden alfabético, siendo lo correcto separar, al menos; ácidos de bases, oxidantes de inflamables, y separados de éstos, los venenos activos, las sustancias cancerígenas, las peroxidables, etc. Las Fichas Internacionales de Seguridad Química (FISQ), que se encuentran disponibles en el SPRL y en las bibliotecas de Rectorado (en CD-ROM) y de la Facultad de Ciencias (en papel) dan información útil en un apartado rotulado ALMACENAMIENTO que recoge condiciones de almacenamiento, señalando, en particular, incompatibilidades, tipo de ventilación necesaria, etc. Además de la reactividad química, los pictogramas que indican el riesgo de cada sustancia pueden servir como elemento separador, procurando alejar lo más posible sustancias con pictogramas diferentes.

Las separaciones podrán efectuarse, en función del tamaño del almacén, bien por el sistema de islas de estanterías, bien por estanterías, dedicando cada isla o cada estantería, respectivamente, a una familia de compuestos, utilizando sustancias inertes o bien otros materiales como separadores. Dado que lo que se propone es simplemente una reorganización del almacén, este tipo de medidas no debe, en ningún caso, originar problemas de capacidad de almacenamiento.

Dentro de cada estantería, deben reservarse las baldas inferiores para la colocación de los recipientes más pesados y los que contienen sustancias más agresivas (como, p. ej., ácidos concentrados).

Es necesario tener en cuenta el alto riesgo planteado por los compuestos peroxidables (p. ej. éter dietílico, tetrahidrofurano, dioxano, 1,2-dimetoxietano) al contacto con el aire. Siempre que sea posible, deberán contener un inhibidor, a pesar del cual, si el recipiente se ha abierto, y debido a que puede iniciarse la formación de peróxidos, no deben almacenarse más de seis meses, y en general, más de un año, a no ser que contengan un inhibidor eficaz. Es necesario indicar en el recipiente, mediante una etiqueta, la fecha de recepción y de apertura del envase.

Aislamiento o confinamiento

Ciertos productos requieren no sólo la separación con respecto a otros, sino el aislamiento del resto, no exclusivamente por los riesgos debidos a un contacto accidental, sino por su actividad biológica o sus características fisicoquímicas. Entre estos productos se encuentran los cancerígenos, muy tóxicos e inflamables.

En los últimos años se ha adquirido una partida importante de armarios ignífugos destinados a guardar los productos inflamables. Aún así, el número de armarios es insuficiente, por lo que deben extremarse algunas medidas de seguridad que garanticen su baja existencia en nuestros almacenes y su confinamiento. En este sentido, el acceso a los almacenes y a su llave deberá restringirse a las personas autorizadas por los Coordinadores de Seguridad, Coordinadores de laboratorios docentes y Jefes de laboratorios de investigación. Los estudiantes no podrán entrar en los almacenes, a menos que los profesores encargados de las prácticas decidan lo contrario tras evaluar el riesgo potencial de su acceso a los mismos.

Además, no se deberán realizar trasvases de líquidos inflamables en el interior de los almacenes, sino en la zona preparada y señalizada para tal tipo de trasvases del laboratorio contiguo.[11]

 

3. Control de contaminantes y residuos biológicos. P

 En los laboratorios docentes de la Universidad Autónoma  no se manipula material radiactivo ni material biológico de los grupos 2, 3 y 4.

El trabajo en los laboratorios de investigación con estos materiales debe de cumplir las siguientes normas de seguridad dictadas por la Legislación vigente.

3.1. Trabajo con agentes contaminantes biológicos. P

La Legislación[12] vigente establece cuatro grupos de agentes biológicos según la peligrosidad para los trabajadores expuestos.

·        Grupo 1: Agentes biológicos con baja probabilidad de causar una enfermedad en el ser humano.

·        Grupo 2: Formado por agentes biológicos que pueden causar una enfermedad en el ser humano y pueden suponer un peligro para los trabajadores, siendo sin embargo poco probable que se propague a la colectividad y existiendo generalmente una profilaxis o tratamiento eficaz (p. ej.: Clostridium, virus de la influenza, cepas patógenas de E.coli).

·        Grupo 3: Engloba a microorganismos que pueden causar una enfermedad en el ser humano y presentan un serio peligro para los trabajadores, con el riesgo de que se propague a la colectividad, aunque existe una profilaxis o tratamiento eficaz (p. ej.: Salmonella typhi, virus de inmunodeficiencia humana, Bacillus anthracis).

·        Grupo 4: Aquellos microorganismos que causando una enfermedad grave en el ser humano suponen un serio peligro para los trabajadores, con muchas probabilidades de que se propague a la colectividad y sin que exista generalmente una profilaxis o un tratamiento eficaz (p. ej.: virus Lassa, Ebola y Marburg).

 

Para trabajar con organismos del grupo 1 no es necesario ninguna autorización especial.

La manipulación de agentes biológicos pertenecientes al grupo 2 requiere una autorización laboral y sanitaria (RD 664/1997), siendo estrictamente necesario notificar al SPRL la intención de utilizar cualquier agente biológico de este grupo.[13]

Está prohibido trabajar con los grupos 3 y 4 en la UAM mientras que no se disponga de instalaciones necesarias para manipular de forma segura estos agentes.

Esta Normativa de Seguridad se extiende lógicamente a la manipulación de sangre y hemoderivados contaminados o procedentes de pacientes con estos agentes infecciosos.

Es responsabilidad del Jefe de cada grupo de investigación conocer a que grupo pertenece el agente biológico con el que se está trabajando o se piensa trabajar y en caso de duda comunicarlo por escrito al SPRL.[14]

 

3.2. Residuos Biológicos. P

 La gestión de residuos biológicos en la Comunidad de Madrid está regulada por el D. 83/1999, de 3 de junio.

Los residuos biológicos generados en la Universidad se clasifican en:

a.     Residuos sólidos biosanitarios asimilables a urbanos.

b.     Residuos sólidos biosanitarios especiales.

c.     Residuos sólidos procedentes de cultivos microbiológicos no patógenos.

d.    Residuos biológicos líquidos.

e.     Animales muertos no inoculados ni marcados radiactivamente

 

3.2.1. Residuos biosanitarios asimilables a urbanos (A). P

 Se trata de material sólido no cortante ni punzante. Incluye material (guantes, papel, gasas, plásticos, etc.) contaminado con sangre y líquidos corporales, especialmente sangre humana. El riesgo de infección está limitado al interior de los centros.

En la gestión de este tipo de residuos han de observarse medidas de prevención en su manipulación, recogida, almacenamiento y transporte únicamente en el ámbito del centro donde se han generado.

La recogida de estos residuos se efectuará en bolsas verdes de galga no inferior a 220 mg/cm2 en un contenedor de basura especial (tapa verde) y su eliminación se realizará como residuos asimilables a los municipales.

 

3.2.2. Residuos biosanitarios especiales (B). P

 Son los residuos biosanitarios con potencial infeccioso superior a los residuos sólidos urbanos medios de una población. Representan un riesgo de infección tanto en el interior como en el exterior de los centros. La producción y gestión de estos residuos se realizará de conformidad con lo establecido por la Ley 10/1998, de 21 de abril, y su normativa de desarrollo para los Residuos Peligrosos.

En esta clase se incluyen: residuos punzantes y cortantes (agujas, lancetas, hojas de bisturí, material de vidrio roto, etc.) en contacto con sangre y hemoderivados o con material procedente de actividades de análisis o experimentación microbiológica.

Los residuos biosanitarios especiales deben de acumularse separadamente de todas las demás clases de residuos generados, en envases exclusivos para dichos residuos que cumplen las propiedades de ser rígidos, impermeables e interiormente inaccesibles (recipientes amarillos de tapa roja).

Los envases o contenedores amarillos son de un solo uso y una vez cerrados no se podrán volver a abrir. Deben de permanecer intactos hasta su recogida, por lo que no deben de someterse a presiones mecánicas que puedan comprometer su integridad durante el depósito, traslado o transporte. Los envases rotos o con fugas deben ser reenvasados en otros de mayor tamaño. Su eliminación final la realizará una empresa gestora de residuos biológicos autorizada.

 

3.2.3. Residuos sólidos procedentes de cultivos microbiológicos no patógenos (C). P

 El material de un solo uso (placas Petri, tubos de ensayo, matraces etc.) con medio sólido de cultivo se coloca en bolsas resistentes al autoclave y se esterilizan mediante este método. Una vez inactivado el material biológico será recogido por el personal del SPRL encargado de la recogida de residuos tóxicos y peligrosos.

 

3.2.4. Residuos biológicos líquidos (D). P

En este caso distinguiremos residuos procedentes del cultivo de microorganismos no patógenos (D1) y residuos de sangre y hemoderivados (D2).

D1. Líquidos procedentes de cultivo de microorganismos no patógenos

Se inactivan con un 10% en volumen de lejía de uso doméstico. La mezcla se mantiene  durante 30 minutos y se eliminan por desagüe conectado a la red.

Debe señalarse aquí que el uso extensivo en nuestro país del hipoclorito sódico (lejía) como producto doméstico no debe hacer olvidar sus características de peligrosidad, que implican la necesidad de tener un especial cuidado en su manejo. La inhalación de cloro, que es un gas irritante de las mucosas y del aparato respiratorio, puede producir hiperreactividad bronquial en individuos susceptibles. Además se trata de un producto muy irritante por lo que se recomienda el uso de gafas de seguridad.

Por otra parte, el uso indiscriminado de lejía constituye además un problema de contaminación ambiental. Las soluciones de lejía doméstica aquí indicadas son suficientes y no se debe utilizar disoluciones más concentradas.

D2. Sangre y hemoderivados.

El D. 83/1999, de 3 de junio de la CAM hace distinción entre volúmenes inferiores a 100 mL y volúmenes superiores a 100 mL.

Los volúmenes inferiores a 100 mL de  residuos biosanitarios líquidos, como sangre y derivados y otros líquidos biológicos, con excepción de los pertenecientes a pacientes con infecciones altamente virulentas, erradicadas, importadas o de muy baja incidencia en España, podrán eliminarse mediante vertido por un desagüe conectado a la red de saneamiento.

En este punto hay que tener en cuenta que los colectores y cloacas están concebidas para recibir grandes cantidades de materia orgánica infecciosa. Por otra parte estos residuos biológicos líquidos representan un volumen muy pequeño en comparación con las materias orgánicas fecales que se eliminan únicamente por la red de saneamiento.

Para verter sangre y hemoderivados por el desagüe se recomienda tomar las siguientes precauciones:

·      Antes de verter los residuos, añadir lejía doméstica para llegar a una proporción 1:10 y esperar 30 minutos.

·      Verter la sangre evitando salpicaduras y la formación de aerosoles.

·      Si el recipiente con líquido biológico es difícil de abrir, no intentar agujerearlo ni forzarlo. Es más seguro eliminarlo como residuo sólido dentro de un contenedor amarillo.

Si el volumen de los residuos líquidos de sangre y hemoderivados excede de 100 mL, son considerados residuos biosanitarios especiales (tipo B) por lo que deben de ser eliminados en contenedores especiales. Los residuos en los recipientes originales (botellas o bolsas) se depositarán en contenedores rígidos e impermeables de 60 L.

 

3.2.5. Animales muertos no inoculados ni marcados radiactivamente (E). P

Se recogen en bolsas de plástico y se eliminan de forma provisional a través de los animalarios, que tienen recogidas periódicas del Ayuntamiento de Madrid.

 

3.3. Recogida y eliminación de residuos biológicos.  P

Sólo se recogerán los residuos clasificados y tratados tal y como se indica en el apartado anterior. Estos residuos deben de ir en contenedores o bolsas adecuados y correctamente cerrados.

§         Todos los residuos deben de estar perfectamente identificados con etiquetas donde se indique el tipo de residuo, el laboratorio de procedencia y la fecha de recogida. A su vez se cumplimentará el formato de “recogida de residuos“.

§         La recogida de residuos biosanitarios asimilables a urbanos y especiales se realizará en los laboratorios de forma separada.

§         La eliminación de estos residuos la realizará el Ayuntamiento de Madrid en el caso de los residuos asimilables a urbanos y una empresa gestora autorizada por la CAM en el caso de los residuos biosanitarios especiales.

El material necesario (contenedores amarillos de polipropileno de 4 y 60 L, bolsas transparentes resistentes y etiquetas) será proporcionado por el SPRL de la UAM.

 

4.  Control de contaminantes y residuos  radiactivos. P

En los laboratorios docentes de la Universidad Autónoma está prohibida la manipulación de material radiactivo no encapsulado.

En los laboratorios de investigación la manipulación de fuentes radiactivas sólo está permitida en las instalaciones autorizadas por el Consejo de Seguridad Nuclear. En cumplimiento con la legislación vigente cada una de estas instalaciones tiene una persona responsable (supervisor de la instalación radiactiva) y un reglamento de funcionamiento.

Al igual que con los Residuos Tóxicos y Peligrosos, está totalmente prohibido el vertido de residuos radiactivos a través de los desagües y de los contenedores destinados a basuras urbanas, prohibición ésta que vincula y responsabiliza a toda persona que manipule o genere residuos en su actividad.


 

 

ANEXO I: INVENTARIO DE RECOGIDA DE RESIDUOS TÓXICOS Y PELIGROSOS


 

INVENTARIO DE RECOGIDA DE RESIDUOS TÓXICOS Y PELIGROSOS

SERVICIO DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES. EXT: 4008 P

 

PRODUCTOS

Volumen (litros) o Peso (Kg)

Grupo

(I-VIII)

Almacén

(1)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(1) A cumplimentar por el encargado de Servicio de Recogida de RTP.

La persona responsable de la retirada de los RTP certifica: (a) que los envases recogidos se hallan bien cerrados, (b) no contienen materiales que puedan reaccionar entre sí y (c) que el contenido se halla suficientemente especificado en la etiqueta del envase.

NOTA: ESPECIFICAR LA CLASIFICACIÓN Y LA CANTIDAD DEL RESIDUO.

DEPARTAMENTO:

MÓDULO:                                                                   LAB:

FECHA:

El Coordinador de Seguridad o persona autorizada:

 

Firma:

 

 

Instrucciones para cumplimentar el Inventario de Recogida de RTP:

                     El encargado del Servicio de Recogida de RTP retirará sólo los productos que vengan acompañados por el correspondiente inventario adecuadamente cumplimentado.

                     El inventario deberá estar firmado por el Coordinador de Seguridad del Departamento o por personal docente, investigador o de administración y servicios autorizado por el Coordinador.

         El contenido de los envases debe especificarse con el mayor detalle posible indicando también su cantidad aproximada. Estos datos coincidirán con los señalados en la etiqueta de identificación.

                     Los envases deben estar adecuadamente cerrados.

         En ningún caso se eliminarán RTP que puedan reaccionar entre sí o con el agua de forma exotérmica o que de lugar a la formación de productos gaseosos.


 

 

ANEXO II: INVENTARIO DE RECOGIDA DE RESIDUOS BIOPELIGROSOS P

 

INVENTARIO DE RECOGIDA DE RESIDUOS BIOPELIGROSOS

SERVICIO DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES. EXT: 4008

TIPO DE RESIDUO

Nº Contenedores

 

Clasificación

(1)

Almacén

(2)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(1)     A: Residuos sólidos biosanitarios asimilables a urbanos.

B: Residuos sólidos biosanitarios especiales (agujas y material cortante).

C: Residuos sólidos procedentes de cultivos de microbiología (especificar microorganismo y método de inactivación empleado).

D: Residuos líquidos (sangre y hemoderivados en volumen superior a 100 mL)

 

 (2) A cumplimentar por el encargado de Servicio de Recogida de RTP.

La persona responsable de la retirada de los RTP certifica: (a) que los envases recogidos se hallan bien cerrados, (b) no contienen materiales que puedan reaccionar entre sí y (c) que el contenido se halla suficientemente especificado en la etiqueta del envase.

 

FACULTAD:

DEPARTAMENTO:

MÓDULO:                                                                   LAB:

FECHA:

El Coordinador de Seguridad o persona autorizada:

Firma:

 


 


P

[1] Aunque algunas de las normas siguientes se refieren específicamente al riesgo en el laboratorio docente, todas estas normas se consideran de cumplimiento obligatorio en los laboratorios de investigación y talleres. P

[2]  Los riesgos de 600 productos químicos para la salud se encuentran descritos en las Fichas Internacionales de Seguridad Química que están disponibles en el SPRL y en la Biblioteca de la Facultad de Ciencias. Así mismo, los proveedores de productos químicos se hallan obligados a enviar, si se solicitan, las fichas de seguridad de los productos químicos adquiridos. P

[3]  Disolventes inflamables de clase B (punto de inflamación inferior a 55 °C) y disolventes inflamables de clase C (punto de inflamación entre 55 y 100 °C). En ningún caso se almacenarán disolventes de clase A (licuados, gases a temperatura ambiente) en cantidades superiores a 5 L. (ITC-MIE-APQ-001: "Almacenamiento de líquidos inflamables y combustibles").  P

[4]  100 L de disolventes de clase B y 250 L de disolventes de clase C. (ITC-MIE-APQ-001:"Almacenamiento de líquidos inflamables y combustibles").  P

[5]  R.D. 192/1998. La ordenanza de prevención de incendios (Ayuntamiento de Madrid, 4/8/1993, art. 259) obliga a señalizar la prohibición de fumar en los locales docentes. P

[6]   Un cálculo sencillo de la máxima presión que puede soportar el material de vidrio (calculado para un tubo recto) es el siguiente (calculado en psi, libras / pulgada cuadrada; 1 atm equivale aprox. a 15 psi): Presión máxima permitida (psi) = 2000 x anchura de la pared del vidrio (mm) / diámetro externo del tubo (mm). P

[7] Instrucción Técnica Complementaria MIE-APQ-005 (Orden del 21 de julio de 1992. BOE 14 de agosto de 1992). P

[8]  Ley 20/1986 (Ley Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos). P

[9]  Basándose en la Ley,8 en el Reglamento para su ejecución (R.D. 833/1988), en la Ley 5/2003, de 20 de marzo, de Residuos de la Comunidad de Madridy la Nota Técnica de Prevención 480-1998 INSHT. P

[10]  Debido a la alta toxicidad del benceno, cloroformo y el tetraclorometano (tetracloruro de carbono) su uso como disolvente en laboratorios docentes se debe reducir a operaciones en pequeña escala en las que resulte imprescindible, realizadas en una vitrina con el sistema de extracción en funcionamiento.  P

[11]  Ver también el apartado sobre la prohibición de realizar operaciones distintas de las de almacenamiento dentro de los almacenes de productos químicos anejos a los laboratorios (1.2.1., pg. 10). P

[12]   Artículo 3º del RD 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo. P

[13]   El SPRL colaborará con los grupos de investigación que manipulan agentes biológicos del grupo 2 realizando la evaluación de riesgos necesaria, aplicando las medidas de contención que aseguren la protección de los trabajadores y tramitando la autorización laboral y sanitaria.P

[14]  La lista de agentes biológicos pertenecientes a cada grupo de riesgo se encuentra en el Anexo II del RD 664/1997, de 12 de mayo, sobre protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo.P